Siempre que visito Roma no puedo evitar esa sensación de transportarme a otra época que me produce pasear por el centro de la ciudad frente al Coliseo, el Circo Máximo, la Puerta de Constantino, el Monte Palatino, sus Colinas, las impresionantes vistas desde el Campi Doglio… y los restos que quedan de la Antigua Ciudad durante el imperio Romano. Estando allí puedo imaginar perfectamente esa ciudad en su máximo esplendor y me produce una emoción difícil de describir.

 

 

En esta ocasión he visitado un lugar que no conocía y que me ha impactado tanto por lo que representa como por el lugar y el espacio que han elegido para presentarlo, me refiero al Museo del “ARA PACIS”.

 

 

La sensación de luz, espacio y serenidad que se respira en el entorno que han creado para ubicarlo, me llamó mucho la atención porque te ayudan a imaginarte ese monumento a LA PAZ que hizo construir el emperador Augusto en medio de sus jardines y con un gran monolito frente a el, cuya sombra coincidía con el centro del edificio cada 23 de septiembre, fecha del cumpleaños de Augusto. ¡Es impresionante! y es algo que no hay que perderse si visitas Roma.

Como sabéis soy muy cosmopolita y me encantan las ciudades del mundo para mis pequeños viajes, que hago siempre que puedo, pero Roma cumple muchos requisitos para ser una de mis ciudades preferidas. Ademas de la Roma Imperial, tiene muchísimas mas atracciones para mi, como disfrutar de la comida italiana, pasta al dente y pizzas riquísimas, cafés expresos como en ningún otro lugar del mundo, sus ricos helados, y como utilizan nuestros sabores mediterráneos con la hierbas aromáticas ( romero, hierba buena, albahaca etc… ) para cocinar y añadir a cualquier ensalada. Una de las mejores pizzas se comen en el Trastevere y pasear por ese barrio de día o de noche es una gozada, o esperarse a las tres de la madrugada para ir a la Fontana y y sentarte frente a ella con muy pocas personas por allí, es todo un lujo.

 

 

Y otro de sus atractivos para mi, como no, disfrutar de las compras por la vía del Corsso, vía Babuino, Plaza de España y sus alrededores. En esta ocasión como estaba cerca de Navidad he aprovechado para realizar allí algunas de las compras de estas pasadas fechas y me he sentido como una princesa.

Hay dos Hoteles que me gustan en Roma, he estado en muchos cuando he viajado a congresos, pero cuando viajo por placer voy a uno de estos dos, el Hotel Russie, o el Hotel Domo. El primero esta cerca de todas las tiendas,  y el segundo tiene una ubicación perfecta para visitar la Roma monumental. Los dos son excepcionales, pero diferentes, el primero es mas grande y acoge en muchas ocasiones a personajes conocidos y tiene un jardín precioso para disfrutar en primavera o verano. El segundo es un hotel mas pequeño y familiar, discreto e íntimo muy bien ubicado y con un personal muy atento. 

Siempre que regreso de Roma lo hago con un buen sabor de boca pero en esta ocasión he vuelto con la sensación de haber vivido la Dolce Vita mas que nunca. Será que cada día aprecio mas estos pequeños viajes de placer donde me siento una turista mezclándome con los autóctonos y disfrutando de todas las pequeñas cosas materiales que nos da la vida.

 

 

 

Si no conoces Roma y tienes oportunidad, no te la pierdas, te encantará. 

Dra. Virtudes Ruiz 

 

1 Comentarios

  1. Me ha gustado mucho su descripción de Roma , se le nota entusiasmada . Es una de las ciudades que aún no he podido visitar y ya me han entrado ganas tras leer esto .
    Doctora la conozco y es muy apasionada con su trabajo , pero veo que también en su vida lo es .
    Gracias por compartir estas cosas con nosotras.

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