A priori puede sonar utópico, pero Pepa Tabero, la autora del libro La casa siempre limpia y ordenada, asegura que es posible conseguirlo si adoptamos una serie de hábitos y rutinas en nuestras ajetreadas vidas. Todo es cuestión de organización y ella explica a las mil maravillas cómo podemos poner en práctica su experiencia en el tema.

 

Por qué… ¿a quién no le gusta llegar a casa y encontrar su hogar tranquilo, limpio y ordenado? Os dejo con la fantástica charla que tuvimos hace unos días sobre el tema…

 

Pepa, ¿por qué decidiste escribir un libro sobre cómo tener la casa bien ordenada?

 

Escribir el libro me lo propuso Gema Lendoiro, una de las usuarias de mi grupo de Facebook, “la casa limpia y ordenada”. Periodista y agente literaria, le pareció buena idea plasmar en un libro mi método de organización y trucos de limpieza.

 

¿Para ti ha sido siempre tarea fácil o todo lo contrario, no has tenido más remedio que aprender?

 

A nuestras madres las educaban desde que nacían para gestionar un hogar. En su época, el futuro de una mujer siempre era casarse, tener hijos y llevar su casa. Todo lo asociado al hogar era exclusivo de las mujeres. A los niños en cambio, se les desalentaba por sistema cualquier contacto con este tipo de tareas porque su futuro era incorporarse al mercado laboral y al volver a casa su esposa lo tendría todo perfecto.

De repente, en sólo una generación, las mujeres logramos la plena igualdad de derechos con los hombres y la educación de las niñas da un giro radical. Las madres ven cómo se abre todo un  futuro de oportunidades para sus hijas y las alientan a estudiar y a convertirse en profesionales bien formadas para trabajar fuera de casa. Comienzan a educarlas como tradicionalmente hacían con los niños, manteniéndolos a todos, niños y niñas, alejados de las tareas domésticas.

En unos pocos años, nos encontramos con la realidad social de que tenemos en la calle a toda una generación de jóvenes muy preparados a nivel académico, grandes profesionales en su campo, pero con nula o muy poca idea de cómo gestionar una casa de familia y sus tareas.

A mí, como a la mayoría de mi generación, me ha tocado aprender sobre la marcha. Mis hijos se llevan poco tiempo entre ellos, y convertirme tan rápido en madre de familia numerosa, aceleró todo el proceso. Después de todo, una casa limpia y ordenada, es muestra de un hogar en armonía… y esa armonía es a la que todos aspiramos vivir en nuestras casas.

En la mayoría de hogares, el ritmo frenético del día a día nos invade y nos parece imposible llegar a realizar todas las tareas que requiere la casa, al menos de forma efectiva y sin estrés… ¿Cuáles son las claves para combatir la falta de tiempo y lograr una casa limpia y ordenada?

Las claves para combatir el cansancio, la falta de tiempo y lograr la armonía hogareña, son las rutinas. Por mínimas que sean, es imprescindible cumplir una serie de pautas de organización, más aún si hay niños y mascotas en casa.

 

En mi caso, yo reconozco que tengo una tendencia natural al caos que se compensa con que soy muy perfeccionista, por lo que no me quedó más remedio que buscar un método eficaz y adaptarlo a mi familia. Necesitaba que fuese eficaz y que me resultase cómodo de seguir.

El sistema que yo propongo en mi libro es un método de limpieza y organización totalmente adaptable a los ritmos y horarios desde una familia numerosa a una persona que viva sola.

La clave del método es que siguiendo sus pocas pautas el orden fluye de modo muy natural, sin siquiera darnos cuenta. Al escribir el libro, procuré reflejarlo de ese modo.

Además del método de limpieza en sí, me pareció útil incluir en el libro una variedad completa de trucos y consejos para trabajar lo menos posible: El libro tiene consejos para la colada, para planchar menos, doy nociones básicas de costura, trucos para quitar manchas difíciles, consejos de jardinería y bricolaje, mantenimiento básico del coche, cuidado mascotas, recetas de limpiadores caseros, consejos para controlar los gastos…

 

¿Por qué es tan importante mantener en orden nuestro hogar? ¿Qué beneficios aportan el orden y la limpieza a nuestras estresadas y ajetreadas vidas?

 

Nos ha tocado una sociedad en la que tenemos normalizado el estrés, somos altamente competitivos y el único lugar en el que podemos realmente relajarnos y ser nosotros mismos, es nuestro hogar.

Necesitamos mantenerlo ordenado, de manera que el llegar a casa por la tarde nos resulte un alivio, un momento placentero. No una nueva fuente de trabajo y estrés. Relajarnos y lograr (aunque sea un rato) la paz mental diaria, debemos considerarlo como algo prioritario. Nuestro l hogar es el lugar más indicado para hacerlo.

La tendencia natural del ser humano es vivir en armonía con lo que le rodea. Si lo que te rodea al llegar a casa es caos, desorden y suciedad, nunca podrás relajarte. Nadie puede vivir y ser feliz si está continuamente estresado. De ahí nacen los malos humores constantes, las contestaciones fuera de tono que acaban deteriorando la convivencia familiar.

Mantener el orden y la limpieza en la casa es lo que nos aporta la armonía vital que todos necesitamos para ser felices y vivir en paz, tanto con los demás como con nosotros mismos. Después de todo, lo que nos rodea influye en nosotros, tanto como nosotros influimos en lo que nos rodea.

 

Los roles del hogar siguen recayendo, mayoritariamente, en las mujeres, que, además, trabajan fuera de casa. ¿Dificulta esta situación el mantenimiento de un hogar limpio y ordenado? ¿Debemos comenzar por implicar a todos los miembros de la familia por igual?

 

Los roles siguen recayendo mayoritariamente en las mujeres porque son muchos años de costumbres los que llevamos a cuestas. Nuestras madres nos alentaron a estudiar, pero crecimos viéndolas a ellas cargar con el peso de la casa, y socialmente nos cuesta mucho romper ese bucle. Es normal que al independizarnos repitamos, aunque sea de modo inconsciente, los roles en los que nos hemos criado.

El bucle queda patente en esa frase tan común entre tantas mujeres que hablan de que su marido o pareja “les ayuda” o “no les ayuda” con la casa. Si en la casa vivimos todos, es de todos la responsabilidad de mantenerla limpia y ordenada. Necesitamos desterrar el concepto erróneo de “la ayuda” masculina, porque ellos lo único que hacen es cumplir o escaquearse de su parte del trabajo doméstico.

Por suerte, esa frase ya apenas se escucha entre las parejas más jóvenes. Ellos tienen más claro que la casa es trabajo de todos y el bucle se va quedando obsoleto.

Una cosa importante que todos en casa debemos tener muy claro: Si vivimos juntos, todos ensuciamos, de modo nos toca a todos recoger y limpiar, lo nuestro… y un poquito más.

 

¿Estamos enseñando suficientemente a nuestros hijos la importancia de asumir la responsabilidad de las tareas del hogar?

 

Pues aunque sólo sea porque la mayoría de los padres trabajamos ambos fuera de casa y no tenemos todo el día para hacernos cargo de todas las tareas, yo veo que sí, que en general nuestros hijos cada vez son más conscientes del trabajo que implica llevar una casa y están cada vez más preparados para hacerlo.

De cualquier modo, lo importante en realidad no es que sepan hacer más o menos tareas, porque las que no hagan mientras están en casa, las tendrán que realizar sin más remedio en cuando se independicen.

Lo importante no es tanto que los chicos aprendan a hacer las camas, planchar o pasar la aspiradora. Lo importante es que sean conscientes de que para mantener la armonía de un hogar, hay ciertas tareas que hay que realizar porque las cosas no se hacen solas, y que hacerlas es responsabilidad de todos los que convivan en el domicilio. Por supuesto sin tener en cuenta ser hombres o mujeres,  y yo creo que eso ya lo saben.

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